Estoy seguro que has oído mil veces frases como “De los errores se aprende”, “Cuando todo el mundo se equivoca, todo el mundo tiene razón” o “Es sin duda más fácil imponer silencio al error que demostrar la verdad”. Pero como decía, ya lo habrás oído mil veces, tales que tiendes a olvidarlo, ignorarlo e incluso a veces pensar que no son más que palabras. Pero, ¿No has pensado que si tanta gente lo ha puesto en su boca, pueda ser cierto? , yo hoy vuelvo a revivir este concepto, si pretendo escribir relatos sobre motivación y liderazgo tengo que empezar por la base, y la base es la prueba, error y aprendizaje. No hay liderazgo y motivación si no está acompañada por algún fracaso, ya que la victoria se da, cuando has fracasado tantas veces que no hay posibilidad de hacerlo una vez más.

Una vez dicho esto, me gustaría contar una historia para explicaros la importancia del error:
“Una vez existió un sabio al que todos escuchaban y quedaban boquiabiertos menos una persona, que no perdía oportunidad de contradecir las interpretaciones del sabio, señalar los fallos en sus enseñanzas… A los demás les indignaba esta actitud, pero no podían hacer nada. Un día aquella persona que tanto le criticaba se murió. Durante el entierro, la gente notó que el sabio estaba profundamente triste, incluso podían verse lagrimas caer en su rostro.
- ¿Por qué tanta tristeza? – comentó alguien. – ¡Él vivía señalando defectos en todo lo que usted decía!
- No me lamento por mi amigo que hoy está en el cielo – respondió el sabio. – Me lamento por mí mismo. Mientras que todos me agradecían mis conocimientos y me apreciaban, él me desafiaba y yo estaba obligado a mejorar. Ahora que ya se fue, tengo miedo de parar de crecer como persona y mejorar día a día”.
Esta historia nos hace reflexionar de que cuando leemos comentarios en el blog señalando fallos, por muy soez que nos parezca el lenguaje empleado o la expresión con la que la persona habla, hay que atender a sus críticas y traducirlas a tu propio idioma de mejora. No borres esos mensajes, deja que la gente los vea y lean tu respuesta al mismo, no te descoloques y responde educadamente, señalando que intentarás mejorar en ese aspecto.
Recuérdalo siempre, los fallos son los cimientos de la perfección.


Muy pero muy buena la historia, sin duda te hace reflexionar un poco